—Gracias cuñada. Cuando hablas así, recupero la confianza. Es cierto, mi hermano mayor cocina bien, y yo cocino más que él y lo disfruto más, le pongo más dedicación, seguramente no seré peor que otros.
Además, había invertido en negocios de restauración y viajaba frecuentemente por todo el país probando diferentes platillos y aprendiendo diversas tradiciones culinarias. A veces preparaba el mismo plato una y otra vez hasta perfeccionarlo. Era hábil con la comida casera y también con la reposter