Isabel miró a su hijo con una sonrisa y le dijo: —Las que van a asistir son todas mujeres, eres hombre, si no te importa que se burlen de ti, síguenos entonces. Qué raro, antes cuando te pedí que me acompañaras a las fiestas, siempre decías que estabas muy ocupado.
—Ahora que quiero llevar a Isa a la fiesta, estás libre, ¿qué? ¿Temes que le presente a Isa a otro hombre?
Isabel bromó a su hijo: —No te preocupes, te prometo que Isa no sufrirá ningún daño conmigo.
Callum se sonrojó y sonrió mientra