Poco después, Liberty salió del aparcamiento a la dirección que Gonzalo le había indicado.
Duncan llamó en ese momento y Liberty contestó al móvil después de bajar la velocidad.
—Duncan, salí a hacer unas compras y ahora estoy conduciendo. Te llamaré más tarde.
—Vale, ten cuidado.
—Lo haré.
Liberty no conducía a altas velocidades como Serenity.
Menos mal que vivían en la ciudad con mucho tráfico, si vivieran en los suburbios sin tantos coches, Serenity conduciría hasta cien metros. Si Zachary hu