A su marido no le gustaba que fuera a la familia York con frecuencia.
Aún más, tampoco le gustaba que ella elogiara la excelente habilidad culinaria de Callum. Pensaba que la de Iván no era inferior que la de Callum.
Sin embargo, Camelia creía que sí que había diferencia entre ellos, aunque fueran muy similares.
Además, Iván no cocinaba mucho y a Camelia, como cuñada, no le parecía bien pedirle que cocinara para ella.
La mejor solución era pedir a Callum que impartiera algo de experiencia al che