"Tengo una pareja de fénix, un macho y una hembra".
Serenity se levantó y se dirigió a la caja grande donde guardaba sus artesanías. Sacó una delicada y preciosa caja, la colocó delante de Elisa y le dijo: "Están dentro".
Elisa abrió la caja, sacó los dos fénix y la felicitó: "Se ven tan reales. Serenity, tus manos son increíbles. ¿Cuánto cuestan estos fénix? Los compraré".
"Somos amigas, así que solo te cobraré el costo de los materiales".
Elisa volvió a meter los fénix en la caja y dijo: "