—Ring, ring…
El celular de Isabela suena.
Isabela se apresuró a apartar a Callum.
Callum le tiró y le fijó la cabeza, haciéndole imposible escapar de sus besos. Dijo en voz baja: —Ignóralo.
Diciendo esto, la abrazó y la besó ferozmente antes de soltarla con pocas ganas.
La mayordoma estaba en la puerta de la habitación de Isabela.
Sabía que su habitación estaba insonorizada, así que en lugar de llamar la puerta, la llamó por teléfono.
Como Isabela no lo contestó, la mayordoma colgó, esperó un br