Zachary tuvo que empujar a Duncan a un lugar sombreado y le dijo: —Duncan, no puedes estar aquí solo. El sol está cada vez más fuerte y vas a sufrir una insolación.
Duncan se secó el sudor de la cara y dijo: —Cuando llegué, aún había mucha sombra.
Con el paso del tiempo y el desplazamiento del sol hacia el centro, la zona fue quedando expuesta a la intensa luz del sol.
—En el respaldo de la silla de ruedas hay agua y pañuelos de papel.
Dijo Duncan.
Zachary descolgó la bolsa que colgaba de la sil