—Esta casa tuya está muy sola. Sería bueno mandar a dos o tres personas para que vivan aquí. —se quejaba Audrey mientras entraba en la villa de Elisa.
El mayordomo de la familia Stone se encargaría de que alguien viniera a limpiarla cada dos días, pero nadie residía en esta villa.
A Elisa le gustaba estar sola, sin supervisión y libre.
—Creo que está bien así.
Elisa no quería cambiar la situación actual.
Audrey miró a su hija y decidió no seguir discutiendo sobre el tema.
—Esta noche voy a una f