Liberty se encuentra sentada en la cama del hospital. Ya no tenía que administrar suero todo el día, solo necesitaba poner suero cada mañana que podía terminar al mediodía y moverse libremente por la tarde.
Su mano herida seguía débil y no podía sostener a su hijo.
Estaba un poco preocupada de que esto pudiera afectar su trabajo.
El médico le aseguró que, mientras descansara adecuadamente, podría recuperarse como antes, así que Liberty se sintió aliviada.
—Jasmine y yo somos amigas desde hace mu