Tres días después
La oficina de Cross Empire zumbaba con su habitual energía caótica, pero dentro de la suite ejecutiva, el aire se había estancado. Damian estaba sentado detrás de su escritorio de caoba, revisando las proyecciones trimestrales, pero las cifras se desdibujaban ante sus ojos. Su atención se centró por completo en la notificación que acababa de encender su teléfono privado.
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Las fuentes confirman que el matrimonio Cross-C