Selene se despertó antes del sol, con los nervios crujiendo como cables vivos. Se sentó, sacudió el brazo de Damian y dijo con dulzura forzada: "Nena, levántate... recuerda que hoy vamos al hospital. No quiero hacer esperar al médico". tratando de sonar casual mientras los latidos de su corazón corrían una maratón. "Por favor, intenta prepararte".
9:15 a.m. — En el auto
Damian y Selene ya estaban conduciendo hacia el hospital. Selene estaba... brillando. Sonriente. Actuando como si estuviera en