Damian Cross había estado despierto desde el amanecer. La mansión estaba en silencio, sin pasos, sin ruido, solo el leve zumbido del aire acondicionado y la guerra silenciosa que se desarrollaba en su mente.
Se sentó en el borde de su cama, mirando a nada en particular, sus pensamientos dando vueltas en círculos como buitres.
"¿Ella cree que puede comportarse de cualquier manera bajo mi techo?"
Su mandíbula se apretó. Aria siempre había sido impredecible, pero últimamente se había vuelto