—Está bien—Lucía dijo suavemente—. Ya te he pedido algo de beber, te gusta el té con leche ¿verdad?
—Je, cuñada—Sonia seguía negándose a quitarse las gafas de sol—, antes me gustaban estas cosas, ¡pero ahora no! Ahora tengo que mantenerme en forma, después de todo, aún tengo tantas películas que rodar... Además, si me fotografían bebiendo té con leche en una tiendecita como ésta, ¡es muy malo para mi imagen!
—Vale... — Lucía asintió, intentando parecer estar calmada.
—Por cierto Sonia, hoy te he