Hubo una mañana en la que todo lo que habíamos estado observando durante semanas empezó a ordenarse en mi mente con una claridad distinta, como si varias piezas que habían estado moviéndose de forma independiente finalmente encontraran una estructura común. No fue una idea completamente nueva, sino más bien el reconocimiento de algo que ya estaba ocurriendo frente a nosotros desde hacía tiempo.
La inteligencia del campus ya no estaba concentrada.
No pertenecía a un grupo específico, ni a cierta