No supe cuánto tiempo había pasado desde que el archivo cayó. El concepto mismo de tiempo se había vuelto impreciso, como si mi cuerpo todavía intentara decidir en qué plano existía. Sentía el peso de mí misma de una forma extraña, fragmentada, como si cada respiración fuera una negociación nueva entre permanecer y dejarme ir. El suelo estaba frío bajo mi espalda. O quizá era yo la que ya no retenía el calor. No importaba demasiado. Pensé, con una claridad distante, que así debía sentirse el fi