Amelia bajó porque sintió los gritos de Marcos
- ¿Que pasó Marcos? -
- ¡Pasó que nuestra querida Delfina recién acaba de llegar a la casa después de pasar la noche en la casa de ese tal Santino! - Amelia se llevó las manos a su rostro, y su cara se llenó de preocupación.
- ¡No puede ser! - dijo afligida
- ¡Sí, puede ser, y ahora encima se hace la inocente en toda esta situación! - se pasea lleno de furia por la sala de estar, se sirve un wiski, su madre trata de controlarlo.
- ¡Iré a hablar con