Por fin llegó la gran noche de la fiesta de graduación en la casa de los Mendieta como la de los Sotelo no se hablaba de otra cosa.
- ¡Hoy tenemos que estar presente en la fiesta de graduación de tu hija! - exclama Ruth a Don Antonio
- ¡Lo sé mujer! - e iba de un lado a otro probándose la ropa que su mujer le alcanzaba
- ¿Irá Damián? -
- ¡Sí, lo hará, y también lo hará Marcelo! -
¡Bien, bien! - dijo Don Antonio
Antonella hablaba con Marcos en ese momento
- ¡Hay dos oradoras, una es de la