En la Villa Rodríguez.
Aitana acababa de enfrentar la crítica y las dificultades impuestas por la abuela de Noah, doña Lucinda, y se sentía llena de frustración.
De repente, su teléfono sonó. Al mirar, vio que era Carmen quien llamaba.
Las interacciones entre ellas eran escasas, y Carmen siempre había menospreciado a Aitana.
Tras pensarlo un momento, Aitana decidió contestar la llamada.
—Aitana, tengo una buena noticia para ti. Tu hermana Valentina ha causado sensación esta noche. Incluso el her