—Comisario Melo, soy Nicanor Mendoza —dijo Nicanor, presentándose con una sonrisa.
El comisario Dylan Melo frunció el ceño, pensando un momento.
—¿Mendoza?
Aún no recordaba quién era.
—El caso que aceptó hoy, el de Guillermo Mendoza… —Nicanor bajó un poco el tono para recordarle.
Entonces, el comisario Melo lo recordó.
—Oh, el familiar. ¿En qué puedo ayudarlo?
El comisario Melo fue muy cortés.
Nicanor volvió a invitar al comisario Melo a cenar, pero este se negó nuevamente. No teniendo más opcio