—¿Qué te pasa... estás bien?
Dylan casi daba un frenazo en seco. Santiago, sin importarle su ligero desorden, se giró para esperar la respuesta de Dylan. Este último encontró rápidamente un lugar para detener el auto, enfrentando la mirada de Santiago con ojos llenos de búsqueda.
—¿Qué ocurre? ¿Acerté? ¿Valentina está realmente embarazada?
Santiago guardó silencio...
Embarazada... Era lo único que ocupaba su mente, ahora en blanco.
Poco a poco, comenzó a recordar cómo Valentina abrazaba a la peq