—Valen, por favor, no te enfades por lo de anoche. Me pongo de rodillas ahora mismo, ¿me perdonas?
La súplica de Aitana sonaba tan sincera que Valentina casi creía que la actuación de Aitana en El Grand Hotel de Coralia la noche anterior había sido una ilusión.
¿Pedirle perdón? ¿Arrodillarse? ¿Qué drama estaba interpretando Aitana?
Con sarcasmo, Valentina respondió sin piedad.
—¡Pues quédate arrodillada!
Preparándose para colgar, escuchó una exclamación de sorpresa de un anciano del otro lado de