—¡Señorita Lucía Valenzuela!
Diego bajó la mirada, sin siquiera molestarse en levantar los párpados para mirarla de nuevo.
Lucía se sintió humillada pero no se atrevió a decir más.
Aunque mantenía la sonrisa en su rostro, las siguientes palabras de Diego hicieron que se desvaneciera completamente.
—No te hagas ilusiones, sé lo que estás pensando. Puedes tener planes para Santiago, pero te advierto, no te metas con Valentina.
Diego era una figura destacada de la generación actual en el Consorcio