Valentina intentaba corregir los hechos, pero Alexia la interrumpió antes de que pudiera terminar.
—Ah, señorita Lancaster, no intentará invertir los roles, ¿verdad? Diciendo que fui yo quien causó la quemadura en su mano.
Valentina no pudo evitar reírse fríamente.
—¿Acaso no fue así?
—No, por supuesto que no. Ahora que todos están aquí, aclaremos este asunto.
Alexia se mostró indignada, como si buscara revelar la verdad.
—Tomé agua del dispensador y al verte, señorita Lancaster, solo quería dis