Valentina había estado dudando frente al edificio durante un rato, preguntándose si subir o no.
—¿Valen?
De repente, una voz sonó, y Valentina se giró hacia ella, encontrándose con un par de ojos que pretendían ser «amistosos». Lucía nunca había imaginado que Valentina volvería a este lugar. Desde aquel día en el hospital, cuando Valentina declaró su intención de distanciarse de la familia Valenzuela, no había vuelto. ¿Qué la traía por aquí hoy?
Con curiosidad, Lucía se acercó.
—Valen, ¿a qué ha