—Ven aquí…
La mirada de Diego era de adoración. Estaba ansioso por pasear con Valentina del brazo frente a Santiago y Alonso, presumiendo no solo de su atractivo y fortuna sino también de lo bien que ambos hacían pareja.
Justo cuando Diego pensó que ella colocaría su mano en la suya, Valentina retrocedió unos pasos y tomó del brazo a Silvana. Por un momento, el aire se volvió denso.
Ambas miraron cómo la sonrisa en el rostro de Diego se desmoronaba, y su mano extendida quedaba suspendida en el a