Así que había cosas que Aitana tenía que planear con cuidado. No podía permitir que la única heredera de la familia Valenzuela, un linaje que podría atraer todas las miradas y cariños, se enfrentara a la más mínima amenaza. Aitana observaba a Alicia, su madre. Había siempre un vínculo inquebrantable entre ellas. Aunque Aitana no terminó de expresar sus pensamientos, Alicia ya sabía a qué se refería. La preocupación por este riesgo potencial ya había cruzado la mente de Alicia.
Al principio, Alic