Para ser honesta, hubo un momento en el que Valentina sintió un cosquilleo en el corazón. Sin embargo, aún no había encontrado la verdadera razón de la muerte de su madre. Aunque dejara la ciudad de Coralia, siempre viviría con resentimientos.
Justo cuando no sabía cómo rechazar la oferta de Izan, su suave voz resonó:
—No tienes que apresurarte en tomar una decisión. ¡La invitación estará vigente para siempre!
Las palabras de Izan la alivió mucho.
***
Ya había anochecido.
En ese momento, en la a