Esa patada hizo que Noah sintiera un dolor agudo en el pecho, casi escupiendo sangre.
—Valentina...
A pesar de todo, no dejó de intentar persuadir a Valentina para que asumiera la responsabilidad. Pero antes de que pudiera terminar, Thiago pisoteó su pecho con fuerza. Con un rostro ya de por sí rudo, Thiago parecía aún más temible.
Con solo una mirada, Noah estaba tan asustado que no se atrevió a decir una palabra más.
Valentina, con la mirada perdida, se quedó mirando la cámara por un largo rat