Al escuchar el ruido, Lucas y David dirigieron su mirada hacia Silvia.
—¿Ya despertaste?
Al abrir los ojos, el rostro que Silvia vio primero fue el de Lucas, y un sentimiento de felicidad la inundó de inmediato.
—Señor Lucas, ¿esto es un sueño? ¿Sigo con vida?
—Deja de decir tonterías, estás perfectamente viva —Lucas frunció el ceño—. ¿Cómo te sientes ahora?
Silvia intentó moverse, pero parecía que el efecto de la anestesia aún no había desaparecido y no tenía fuerza en su cuerpo.
—Me siento déb