Después de lavarse, Jose dejó el baño libre para que Ana se lavara la cara. Una vez que arreglaron sus cosas, Lucas llegó poco después y llamó a la puerta.
—¿Ya se levantaron? —preguntó Lucas.
Ana abrió la puerta.
—Ya hemos empacado todo.
—Entonces, vamos a comer algo y después nos vamos. —Lucas echó un vistazo a Jose en la habitación y respondió de manera concisa.
Ana asintió y luego se fue a tomar un desayuno sencillo con Jose, antes de dirigirse al aeropuerto en coche.
Unas horas más tarde, l