Capítulo 247
La voz de Lucas apenas se había desvanecido cuando David llegó con unos exsoldados, portando sus armas con una imponente exuberancia, posicionándose detrás de él. Los oscuros cañones de las armas, apuntando amenazadoramente hacia Lucío, emanaban una sensación de temor insondable. Los demás en el hospital, al presenciar esta escalofriante postura, se dispersaron en medio de gritos de miedo. Era la primera vez que Lucío se encontraba ante una escena tan impactante, su semblante se tensó, no espera