—Luella ha sido encontrado, pero ya está muerto —dijo Lucas con resignación.
Adelina se quedó boquiabierta, tardó un buen rato en darse cuenta de que Lucas no estaba bromeando.
¿Luella, muerto?
¿Así, sin más, murió en un lugar desconocido para todos?
Adelina de repente sintió un escalofrío.
—Entonces, ¿qué hacemos? ¿Todo lo anterior no tiene forma de rastrearse ahora?
—Ya lo he investigado. Creo que Ana fue traicionada anteriormente. Fui yo quien la acusó injustamente.
—¿Pero qué sentido tiene d