En cuanto a si Ana aceptaría o no, Lucas no se atrevía a afirmarlo. Sin embargo, haría todo lo posible para enmendar los errores cometidos en el pasado.
Con esos pensamientos, Lucas regresó a la habitación del hospital. Al entrar, vio a Adelina limpiando cuidadosamente el cuerpo de Ana con una toalla limpia, cada gesto mostraba su delicadeza y consideración.
Lucas suspiró aliviado. Solo podía decir que tener a una buena amiga como Adelina cuidando de Ana era verdaderamente una bendición. Si ahor