—¿De qué estás hablando? ¿Un sustituto? Jamás haría algo así, sería insultarme a mí misma y también insultar a Lucío...
Ana abría los ojos con incredulidad, sintiendo como si el mundo se hubiera vuelto completamente loco.
Absolutamente demente.
—Ana, ¿vas a negar todo lo que pasó entre nosotros? Todavía tengo los mensajes de voz que me enviaste en mi teléfono...
Lucas volteó bruscamente y ordenó que trajeran el celular confiscado de Luella, lanzándolo sobre el rostro del hombre.
—Encuéntralo.
Lu