Si el corazón de Christian jamás se había sentido tan agitado como ahora, Él se sentía vivo, se sentía vigoroso, lleno de vida, sobre todo en esos momentos que sentía a su prometido poseerlo, reclamar su cuerpo de la manera que lo estaba haciendo
— Te extrañé tanto, Christian… no pienso dejar que nadie me aleje de ti.
—Yo no dejaré que nadie me aleje de ti…— gimoteo Christian, aferrándose aún más con sus piernas a la cintura de su amante, sintiendo, como su propio cuerpo buscaba, el ángulo perf