19.
Llegamos al primer café abierto que vemos y Fede toma mi mano para adentrarme al lugar, tomamos asiento en una mesa para dos cerca del ventanal y de inmediato llega una mesera.
—Buenas noches, ¿ya saben qué desean pedir? —nos pregunta con amabilidad.
—Dos waffles con topping de chocolate y fresas —pido y la chica me sonríe, asintiendo con timidez.
—Yo quiero un café con leche, por favor —habla Federica luego de carraspear, obteniendo nuestra atención—. ¿Y tú, niño bonito?
—Lo mismo, gracias —res