391. Problemas
Kiara
Me quedé parada, mirando a mi padre por un segundo. Tragué saliva antes de preguntar:
"¿Qué pasó?".
Stefanos respiró hondo, cruzándose de brazos.
"Recibí una llamada del Alfa Kenneth. Parece que rechazaste los regalos de su hijo".
Me relajé en la silla, resoplando y rodando los ojos con tanta fuerza que hasta me dolió.
"¡Ay, por el amor de la Diosa, ese lobo es demasiado irritante, papá! Estoy a punto de soltarle a Jason encima".
Vi que las comisuras de la boca de mi padre se contorsionab