322. Conociendo a mi familia paterna
Jason
Yo sabía que ella escaparía.
En el fondo, mi lobo siempre lo supo. Desde el segundo en que le puse esas esposas ridículas en sus muñecas. Era solo una excusa. Un intento desesperado de protegerla... de mí mismo. De la verdad. Del mundo.
Pero cuando la vi bajando los escalones de esa mansión, como una tormenta envuelta en luz, el shock aun así me golpeó de lleno.
Ella estaba allí. Intacta. Majestuosa.
Y mi respiración falló.
Mi cuerpo se quedó inmóvil, pero mi pecho... mi pecho gritaba. Gr