298. Vínculo
Jason
Mía.
Mi dulce maldición.
Mi loba.
Cada célula de mi cuerpo gritaba por ella.
Cada músculo suplicaba por tomarla de una vez.
Pero yo quería más. Quería escuchar, sentir, probar cada pedacito de ella.
Cuando se apoyó en mi hombro, temblando, y me miró con ese brillo rendido en los ojos... perdí el poco de control que aún me quedaba.
Mi boca flotó allí, tan cerca del centro de su deseo.
El olor de ella... dulce, salvaje, enloquecedor.
Mía.
Sin más paciencia, aparté su braguita con un movimie