288. Una bofetada de amor
Juliana
Me quedé de brazos cruzados junto a mi madre, observando la escena frente a nosotras. La Luna Suprema y la hija del Supremo caminaban juntas, a paso tranquilo, por el camino que salía del patio.
Si alguien mirara de lejos, jamás se imaginaría el caos que había sido mantenerlas a ella y a mi madre tranquilas con respecto a la desaparición de Kiara.
Estaban hablando en voz baja. No se podía oír, pero se podía sentir la complicidad entre ambas. Kiara tenía una sonrisa tonta en la cara, y t