Mundo ficciónIniciar sesiónEl momento que parecía congelado en el tiempo se fracturó cuando el noble patinador se acercó a él, eso lo puso nervioso pero de igual manera no despegó la mirada. Notó como dejaba y tras de sí líneas sinuosas que se entrelazaban como hilos de una delicada tela blanca, al final, cuando quedó a pocos metros del campesino Hakon se detuvo y empezó a dar vueltas: con su pierna derecha levantada y recta, un brazo formando un semicírculo a la altura de su cuello y el otro levantado sobre su cabeza como la punta de una estrella.
Dio vueltas a toda velocidad y el alvinter se preguntaba cómo no vomitaba, seguido empezó a doblar su rodilla para mermar su altura y se detuvo sentado en el suelo. Con su rostro mirándolo a él, a Kari. Ambos unidos fijamente por el viento y el calor.
Los dos se quedaron así por un momento.
–¿Y? ¿Qué tal est







