Un sonido bastante fastidioso me despertó, abrí los ojos y vi en un cuarto de hospital.
— ¿Quien fue? ¿Quien le cambio el freno por acelerador?! No me interesa averigualo ¿Por qué diablos no buscaste la forma de avisarme? Por algo te pago!— mi vista se fue al lugar en dónde se oía aquella voz.
Era Said.
— Said — Le llame.
El colgó la llama y vino hacia mi rápido.
— Estás despierta! ¿Cómo te sientes? ¿Recuerdas algo?— Pregunto, Asentí con la cabeza — ¿Que recuerdas?
— Iba a la fundación Mar