Alya y Clara estaban en su dormitorio, ambas aún sintiendo los efectos de la resaca. Alya se sentó en su cama, mirando fijamente su teléfono, recordando la dolorosa conversación con Enrique.
—Clara, terminé con Enrique —dijo finalmente, su voz temblando.
Clara levantó la vista, sorprendida.
—¿Qué pasó? —preguntó, acercándose a Alya.
—Me engañó con una chica. Dijo que no podía soportar la distancia —respondió
Alya, las lágrimas comenzando a brotar de nuevo.
Clara la abrazó con fuerza, tratando