- Antonio – dijo asustada Helena.
- Vamos – ordeno el castaño, corriendo a tomar los caballos para acelerar su andar y llegar lo mas rápido posible al castillo; mientras en su interior empezaba a crecer la angustia pensando en todos: su padre, hermano, empleados, amigos, sus suegros, los otros reyes, ¡SUS HIJOS!
Antonio jamás pensó que la guerra llegaría tan rápido hasta ellos y ahora se lamentaba sus acciones y a ver salido del castillo de esa forma. Aunque si era realista esto no debió de hab