Mundo ficciónIniciar sesiónAbraham con sumo cuidado abrochó los botones de la camisa celeste que Iván llevaba puesta, luego lo ayudó a sentarse para que pudiera atarle los zapatos lento, como si estuviera disfrutando el tiempo y tal vez era así. Él lo hacía.
― ¿Ya no podré verte más, Abraham? ―inquirió el pequeño con suma inocencia. El negro soltó el aire contenido y lo miró, sus ojitos bonitos, lo quería, desde que lo vio
Aquí les dejo mi Instagram dónde pueden encontrarme. @jamesamwatt Espero les guste el capítulo. No se olviden de dejarme una estrellita y un comentario, eso ayuda mucho a nosotros los escritores, todo tipo de apoyo nos viene bien. ¡Gracias y no olviden de compartirla!







