Mundo ficciónIniciar sesiónNunca puede pronunciar la palabra —sexo—. Es algo tierno. Me dan más ganas de coger con él. Pero quizá no debería. Debería dejarlo con una de sus amigas de la iglesia. Pero lo amo. También me encanta que no intente convertirme a su religión. Supongo que lo mínimo que puedo hacer es no intentar convertirlo a mi loca vida de sexo.
—Te amo, Aura —dice. Luego me besa de nuevo.
Cuando llego a casa ya es t







