.10.
Me sumergí por completo, con los ojos cerrados, con las manos en el borde de la bañera. Aguardé unos segundos en los que el agua tibia envolvió mi cuerpo y todo alrededor dejó de tener importancia. Cuando emergí y respiré profundo, me sentí renovada. Mi corazón latió con fuerza, pese a que no quise escucharlo, no quería que esos últimos segundos siendo simplemente Maddy, se arruinaran, quería luchar un poco más antes de entregarme a un desconocido, antes de cambiar para siempre, porque supe que