El salón The Celestial, ubicado en el ático de cristal del edificio más exclusivo de la Quinta Avenida, estaba diseñado para que los mortales se sintieran insignificantes. El suelo de obsidiana pulida reflejaba las luces de la ciudad que parpadeaban miles de metros abajo, y el techo estaba cubierto por una instalación de hilos de oro que simulaban una galaxia privada para la élite de los Vance.
Elara se detuvo frente a las puertas dobles. Había elegido un vestido color blanco marfil de seda l