El avión despegó de Nueva York poco después de que el sol comenzara a ocultarse detrás de una extensa capa de nubes.
Desde la ventanilla, la ciudad se fue convirtiendo lentamente en un conjunto de luces cada vez más pequeñas hasta que, finalmente, desapareció bajo la oscuridad de la noche.
Virginia no llegó a verlo.
Apenas habían transcurrido unos minutos desde que el avión alcanzó la altura de crucero cuando se quedó dormida.
Maverick la observó en silencio.
Virginia estaba sentada a su lado,