Vestida con un jersey de color rosa pálido y unos vaqueros azules desgastados, Virginia descendió lentamente por las viejas escaleras de madera. Cada peldaño crujía bajo sus pies, rompiendo el pesado silencio que envolvía la casa. Hacía apenas unos minutos había terminado de darse un baño y de ordenar algunas habitaciones del segundo piso, una tarea que llevaba posponiendo durante semanas.
Su vida se había convertido en un completo desastre.
Bueno... si era sincera consigo misma, siempre había s